Zonas de interés paisajístico, histórico o medioambiental
El escueto término municipal de Torrebaja hace que no disponga de especiales zonas de interés paisajístico y medioambiental: no obstante, existe el mirador de la Replaceta (o Rey don Jaime el Conquistador ), frente a la fachada de levante de la Iglesia parroquial de la localidad, que constituye un bello panorama, digno de contemplarse con detenimiento. El mismo cuadro se aprecia desde un precioso banco de obra -de doble respaldo, y con cobertura de ladrillos troceados- que se halla en la fachada de levante de la Casa Consistorial: el Rento , que es la exuberante vega de Torrebaja, extendida desde la misma base de la población hasta la ribera derecha del Turia, el Otro Lado , que es la ribera izquierda del río hasta el pie del monte, que asciende en un boscaje creciente de pinos de repoblación (1959) por las laderas de la Dehesa : una finca de 517 hectáreas, propiedad del Ayuntamiento de Torrebaja, enclavada en el término municipal de Ademuz.
Las tierras rojizas de las areniscas terciarias que asoman por la falda del monte se van convirtiendo en parduscas y blanquecinas conforme asciende la pendiente, hasta las crestas peladas de los montes fronteros -Algezares y Molares- que nos cierran el horizonte por el levante, recortando el límpido cielo azul que nos cubre.
No obstante, el punto estratégico para contemplar a placer y gozosamente nuestro pequeño término municipal, y el lugar de mayor valor medioambiental (aunque ya fuera del término) es desde el puntal de los Molares: a este punto accederemos cruzando el Turia por el puente de Guerrero y encaminándonos al barranco del Charcal. Seguimos el camino ascendente, entre pinares y labradas de almendros, sin dejar la vereda, hasta llegar a la cima del monte. Después, cruzando en sentido de poniente, alcanzaremos el mismo pico mocho del monte, hasta asomarnos a la planicie del valle del Turia. Desde nuestra alta atalaya la vista es excepcionalmente bella: el caserío de Torrebaja centra nuestro cuadro, atravesado por la carretera, entre la Veintena y el cruce de Ambos Ríos.
El Turia que viene del norte, marcando su paso por la serpenteante sombra verdioscura de los chopos y sauces de la ribera, dejando atrás los poblados de Mas de Jacinto y Mas de los Mudos (Castielfabib), quedando Torre-Alta en el centro.
El Ebrón viene de poniente, siguiendo el curso del valle, desde Castielfabib y su aldea de Los Santos, cuyos poblados se divisan en la lejanía de nuestro cuadro.
Siguiendo el curso del Turia vemos entrar su cauce por entre la frondosa vega de Ademuz, dejando a ambos márgenes el caserío de Mas del Soto y Guerrero, hasta llegar a los pies del Pico Castro (897 m) -tras cuya mole se esconde la Villa de Ademuz-, con su caserío descorriéndose por la vertiente rápida del cerro de los Azafranares hasta las mismas riberas del río.
El horizonte nos lo cierra, a nuestras espaldas, que es levante, la loma del Romance (1.210 m), en el término de Ademuz y su aldea de Mas del Olmo. A nuestro frente, el confín de nuestra panorámica se recorta contra el azul lejano de los montes por los picudos cerros del Rodeno, en las estribaciones de la serranía de Albarracín y los montes Universales, con la Cruz de los Tres Reinos (1.560 m) marcando el límite de nuestra comarca, y continuando hacia el sur por la sierra de Santerón, ya en tierras de Cuenca.








